Reflexión higiene femenina

Tras leer este artículo del diario El País (2021) “Los profesores solicitan productos de higiene femenina en los colegios para combatir la pobreza menstrual”.

Realizo una reflexión profundizando en los diferentes temas y matices que plantea el artículo, utilizo como guía para la reflexión estas preguntas: 

  • ¿Crees que la pobreza menstrual afecta al fracaso escolar?

Sí, opino que puede afectar al fracaso escolar la pobreza menstrual, porque puede haber niñas y chicas que debido a que no tienen los recursos necesarios para los días del mes que están con la menstruación estar cómodas y seguras en clase, se ausenten y, por tanto, pierdan clases, y esto repercute en sus calificaciones finales, entonces influye directamente.

  • ¿Qué tabúes te has encontrado en clase al hablar de salud menstrual? Si no lo has tratado nunca, ¿puedes reflexionar acerca del motivo?

Nunca he hablado en clase sobre la menstruación, dado que mi alumnado es mayor de 16 años porque soy profesora de formación profesional y nunca se me ha dado el caso, pero imagino que si algún día habría que hablar del tema, inicialmente causaría estupor y sorpresa por parte del alumnado, pero luego considero que lo harían y lo aceptarían de manera satisfactoria.

Aun así, considero que es un tema que todavía está muy tratado con misterio y tabú, como algo muy privado de la persona, cuando debería normalizarse.

Sobre los motivos a no haberlo hablado en clase, creo que es debido a que la mayoría de mi alumnado en general tiene más de 18 años, tengo alguna chica que puede tener entre los 16 y 18 en esa horquilla, y es una minoría frente al número de chicos y esto afecta a tener más vergüenza a comentarlo y porque se considera un tema personal de intimidad.

Respecto al grupo mayor de edad, yo pienso que ya lo tienen más integrado en su vida y rutina, estando enteradas sobre su gestión, cómo se actúa y toda la información relativa.

  • ¿Se ofrecen en tu centro productos de higiene menstrual en algún caso?

No, no se ofrecen.

  • ¿Por qué crees que ha habido una regulación del precio de mascarillas para la COVID-19 y no de productos de higiene femenina?

Las mascarillas se han regulado porque se ha entendido que era un caso de emergencia sanitaria, y me parece que es una discriminación hacerlo para unos materiales, y para otros no, como son las compresas, tampones...

La verdad, planteándome esta pregunta, me sorprende muchísimo que no esté regulado los productos de higiene femenina, cuándo es algo de necesidad básica, y también me genera indignación como mujer que soy, y ciudadana de un mundo que se considera igualitario, creo que esto debería estar facilitado y proporcionado a todas las mujeres, niñas, chicas, y que el disponer de estos productos no tuviera que estar ligado a la condición económica.

Entiendo que, como sucede con jóvenes con discapacidad y dependientes, que no controlan sus esfínteres y tienen absorbentes y compresas de incontinencia financiados mediante receta porque es algo que no pueden controlar ni impedir, de un modo análogo, debería hacerse una receta por parte del médico de familia de atención primaria, para que el Estado financiase el coste de los productos de higiene femenina, puesto que es un producto de carácter sanitario, ya que es algo orgánico, y tener la menstruación, no es algo optativo ni que se pueda dar o elegir voluntariamente, sino algo somático que viene dado y de manera inevitable a las mujeres y cuyo tratamiento genera un coste económico que en otras situaciones sí tendría financiación pública, pero que se ha evitado gestionar públicamente.